
Explicado mal y pronto, parece ser que hay un defecto "de base", que viene de antiguo, en el sistema de gestión de DNS, que teóricamente permitiría redireccionar cualquier URL.
Cuando escribimos una URL en el explorer, o pinchamos en un link que contiene una, lo que estamos haciendo es pasarle una cadena de texto a internet. Los servidores DNS tienen unas enormes listas que "emparejan" esas cadenas de texto con direcciones numéricas (IPs, para entedernos) reales.
Pues bien, el agujero en concreto consiste en la capacidad de alterar ese emparejamiento, de manera que al escribir www.google.es, por ejemplo, me enviaría a la página de pepito grillo. No tengo muy claro si esto se haría interceptando el intercambio de información o alterando directamente las listas, pero, en cualquier caso, es grave: Imaginaos que os quereis conectar a vuestro Banco para hacer una transferencia y, en lugar de eso, "alguien" tiene una web que es prácticamente igual a la original y os han redireccinado allí; introducireis vuestro usuario y contraseña... Y adiós fondos!
Otro indicador de que el tema es grave es que todos los gigantes de las Telecos y la industria de Internet han dejado de lado sus peleas y competiciones habituales y se han lanzado a "parchear" sus sistemas para evitar este fallo de seguridad.
Como usuarios finales no teneis que hacer nada, no os preocupeis.
Fuente: Kriptópolis (vía Microsiervos)
Más datos:
Nóta técnica del US CERT (muy completa, pero medio galimatías jeroglífico)
Resumen informativo del SANS Institute (bastante más comprensible)
ACTUALIZADO (14/Jul):
Un artículo bastante comprensible en ABC.es pinchando AQUI. Leer más...

